Entramos a casa y sentimos voces que provenían del piso de
arriba. Son Marlen y Louis ¿Qué les habrá pasado?
-¡Gilipollas!
+ ¡Niñata!
-¡Estúpido!
+ ¡Silly!
-¿Ves? Cuando no sabes que decir lo arreglas todo hablando
en inglés, pues ahora irás a por tus cosas a la calle.
+Loca, que estás loca, ya me estás tirando otra vez las
cosas por la ventana. ¡YOU’RE CRAZY!
-Da gracias que no te tiro a ti, niño mal criado.
Buf, sonaban demasiado cabreados como para interrumpir,
tenía miedo de que me tirase a mi también por la ventana. La cosa parecía más
calmada.
-Y tú eres una niña pija de ciudad, pero, ¿sabes qué?
+ ¡¿QUÉ?!
-¡Qué te quiero!
+Y yo a ti, cabezota.
Pues nada, falsa alarma, ¿algún día Alex me dirá que me
quiere? ¿O seré una chica de tantas? Miro a mi lado para comprobar si estaba
ahí. Sí, estaba, pero tirado en el sofá durmiendo plácidamente. La verdad es
que yo también tenía sueño así que, me eché junto a él y me quedé dormida.
A la mañana siguiente él no estaba, ¿dónde habrá ido? Y
encima sin avisar, pues menudo despertar que me dio. Me fui a la cocina a por
algo de desayunar y… ahí estaba, todo esto era surrealista, nadie se lo creería
sino lo estuviera viviendo como yo.
-Buenos días, fea.
+ ¿Hablamos de guapos y feos o desayunamos?
Se acercó a mí, me dio un beso en la mejilla y me ofreció un
trozo de su croissant.
Día 1 de Julio, estos días hemos quedado, podría decirse que
somos algo así como una pareja. Hemos estado saliendo con Marlen y Louis, que
por cierto, no han vuelto a discutir, y aun tengo la curiosidad de saber que
les pasó aquella noche. Quedan diez horas para que Marlen y la banda se marchen
a Inglaterra, les voy a echar de menos.
Día 10 de Julio, hace días que se han ido. Les echo de
menos. Al llegar a casa mi madre me dijo que me había llegado una carta, fui a
mi cuarto y la leí. OH DIOS, ME HABÍAN CONCEDIDO LA
BECA. Por fin, por fin puedo cumplir mi
sueño de irme a Inglaterra. Pero… ¿Qué pasará con Alex?

No hay comentarios:
Publicar un comentario