**Narra Nazareth**
Día 27 de Mayo, estuve esperando su llamada estos dos días
pero, aun no me ha llamado, espero que al menos haya leído carta.
Decidí irme de compras, para evadirme de todo. Entré al Primark,
ví unas camisetas súper chulas al final de la tienda. Me di toda la prisa que
pude para que nadie me las quitara pero, al llegar allí alguien la había cogido
del otro extremo. No podía ser, era la estilista de ONE DIRECTION. Me quedé sin
saber que hacer, ella me miró y me esbozó una sonrisa, yo le cedí la camiseta.
Tras la mala suerte de no haber encontrado nada que me agradase, me fui al
McDonald para comprarme un helado de Oreo.
Al salir del centro comercial, pasé por delante de un
grupito de tíos que me silbaban. Yo les saqué el dedo, ví que cogían sus
bicicletas y venían detrás de mí, menos uno, ese se quedó observando la
escenita. Preferí no correr, ya que me alcanzarían de todos modos, pero cuando
se estaban acercando a mi, alguien los paró, era él. Se acercó a mí, me quitó el
pelo de la cara, y me susurró al oído ‘¿Estás bien?’
Día 29 de Mayo, aun sigo pensando en ese chico. De repente
sonó mi móvil, corro hacia el porque pienso que es ella, ‘por fin me ha
llamado, por fin podré hablar con ella’, pensé. Era un número desconocido.
-Hola
+ ¿Hola? –No era su voz, mi sonrisa rápidamente se borró-.
-¿Estás bien?
+ ¿Cómo has conseguido mi número? –Pregunté sorprendida-.
-Perdona a mis colegas, se portan así con todas las chicas
guapas.
+ ¿Y tu salvas a todas esas chicas guapas como hiciste
conmigo? –Pregunté con voz sarcástica-.
Sentí su carcajada al otro lado del móvil.
+ Bueno, siento cortar esta bonita conversación pero tengo
cosas que hacer –Dije con ironía-.
-Pero…
No le dejé terminar la frase y colgué, ¿quién se creerá? Lo
peor de todo es que… Mi móvil vuelve a sonar.
+ ¡Y ahora que quieres, te he dicho que tengo cosas que
hacer! –Digo cabreada-.
-¿Hola?
Mierda, la he cagado, no puede ser, es…
+ ¿Marlen?
-Sí, perdona por no haber llamado antes, pero es que no
sabía que hacer.
+No importa –Mentí- lo importante es que me has llamado.
-¿Podemos quedar para que me cuentes que ha pasado?
+Sí, por supuesto que
sí – Dije entusiasmada- ¿te paso a recoger? ¿Dónde quedamos?
-No, me lleva mi novio y sus amigos, quedamos en el
Starbuck’s a las 18:00 de esta tarde, que les pilla de paso. Adiós.
+Vale, adiós.
OH DIOS, estoy eufórica, por fin voy a verla y darle ese
abrazo que llevo esperando tanto y tanto tiempo.
Miro mi reloj, mierda son las 17:30, no me dará tiempo a
llegar. Salí de casa y empecé a correr para no llegar tarde, pero sentí un
frenazo detrás de mí.
+Serás imbécil –Grité cabreada-.
-Lo siento, eh, tranquila.
Me giré y ví que era él. Los dos teníamos cara de
sorprendidos. Me decidí a romper el hielo y dije:
+ ¿Me persigues o que? –Dije entre risas-.
-Si, te tengo en mi GPS, no te jode –Y esbozo una sonrisa
perfecta- ¿Dónde vas?
+ Ahora a ningún sitio, ya llego tarde gracias a ti.
-Pues… te lo tengo que compensar, ¿no? , venga sube –Dijo
levantando la ceja-.
Yo asentí con la cabeza, me subí a su bici y me agarré a su cintura, ‘¡qué
bien huele!’ pensé.
-Por cierto, me llamo Alex.
+Yo… Nazareth –Dije nerviosa-.
-¿Dónde desea ir la señorita?
+Al Starbuck’s, si es usted tan amable.
+Mierda, ya son las 18:12, seguro que ya se ha ido –Pensé en
voz alta-.
-¿Quién?
Y le conté lo sucedido estos meses.
Cuando llegamos al Starbuck’s, allí estaba, sentada en la
misma mesa de siempre.
-¿Por qué lloras? –Dice Alex agarrándome de la cintura-.

Jo chicas, menuda imaginación que teneis cada vez me quedo mas intrigada, queremos mas :), muy bueno este capitulo, un besin:)
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