lunes, 22 de julio de 2013

Capítulo 41: Epílogo.


+ ¿A dónde vamos?
-Shh, ya lo verás –Me besó y nos montamos en el coche- Ya hemos llegado, a la de tres te quitas el pañuelo.
+Vale.
-Una, dos y tres –Dijo con su escasa pronunciación española-.
+Oh my god –Dije subiéndome encima de él de un salto- ¿Esta casa es para mi?
-Es para nosotros, para empezar una historia juntos. Hay algo más –Dijo arrodillándose ante mi y sacándose una cajita de su chaqueta- Eres la chica mas perfecta que he conocido. Estoy completamente enamorado de ti y tenemos una hija preciosa. Has hecho realidad mi sueño de tener una familia, así que, ¿te quieres casar conmigo?

Me arrodillé para ponerme a su altura, aunque aun así, él seguía siendo más alto que yo. No le respondí, simplemente le besé con lágrimas en los ojos. Con lágrimas de alegría, de ilusión, de sueños cumplidos.




Nueve años después, One Direction ya no existía. Niall se casó y se fue a vivir a Irlanda. Harry estaba soltero y vivía en Las Vegas. Liam vivía en Ibiza con su mujer y sus dos hijas, Amy y Alice. Louis y Marlen vivían en Alemania con su hijo, Nathan. Y Zayn y yo vivíamos en nuestro chalet a las afueras de Londres junto a nuestra preciosa hija Taylor y nuestro perro Wanted.




Doy a esta editorial por dejar que millones de personas sepan un poco más sobre la vida de cinco chicos que en su día revolucionaron el mundo. También quiero agradecer esto a Harold, Niall, Liam, Louis, Marlen y sobre todo a mi querido esposo Zayn Malik.

Postdata: Si estás leyendo esto te habrás dado cuenta de que los sueños se cumplen. No todo en la vida será de color rosa. No siempre encontrarás la salida al final del túnel, pero no te quedes quieto, avanza. Sigue soñando porque al final lo conseguirás, confío en ti.

                                                                                           Atentamente, Nazareth Malik.

Capítulo 40: Tienes que ser fuerte.


-Ay, que viene, que viene –Dijo emocionada-.

Tenía una maleta preparada por si acaso se adelantaba aunque no pensaba que lo iba a hacer dos meses antes.
Cuando llegamos al hospital me metieran en la sala de partos y esperaron a que dilatara unos cuantos centímetros más. Una hora. Cuatro horas. Diez horas y por fin, por fin llegó la hora. Marlen estaba a mi lado. No sé que haría sin ella.

-Empuja –Me decían los enfermeros-.

Apreté los ojos con fuerza, pero los abrí al sentir que una mano agarraba la mía con fuerza. Estaba helada.

-Taylor, se llamará Taylor.
+ ¿Qué? ¿Zayn?
- ¿No me habías dicho que tenía que elegir un nombre?
+Taylor me gusta, pero, hijo de puta, como me vuelvas a dejar embarazada te corto los huevos.
-Eso, desahógate, expúlsalo todo.

Me dolía mucho. “Dios, Taylor, aún no has salido y ya vas a estar castigada hasta los treinta por lo menos”.
Cogí a Zayn por la chaqueta y lo acerqué a mi.

+Diles a los putos médicos que me abran en canal y que la saquen. No puedo más.
-Tranquila, ya falta poco –Dijo besándome la frente-.

Después de más de dieciocho horas de parto, por fin estaba en la habitación. Zayn se había quedado dormido sujetando mi mano.

+ ¿Dónde está Taylor? –Le pregunté a la enfermera-.
-Su hija está en reanimación.
+ ¿¡Qué!? –Dije intentando levantarme de la cama-.
-Ha nacido demasiado pronto, está grave.

Mis llantos despertaron a Zayn.

-Naza, tienes que ser fuerte, hazlo por el bebé.
+Gracias por venir –Dije llorando sobre su pecho-.
-No te iba a dejar sola.
+ ¿Y los demás?
-Están en la cafetería con Marlen.

Vino una enfermera para decirnos que podíamos ir a ver a la niña a una sala donde están los bebés que nacen antes de tiempo. Vimos que alguien estaba al lado de Taylor. Era Liam. Zayn me dijo que entrara yo sola. Me acerqué sigilosamente para escuchar lo que Liam decía.

-Taylor, eres fuerte y todos lo sabemos. No soy el mas indicado para decirte esto dado que mi infancia no fue fácil y mi adolescencia mucho menos pero tienes que recuperarte pronto, todos te esperamos con los brazos abiertos. Si yo lo conseguí tu también lo harás, te quiero –Dijo mientras le daba un beso a la cristalera donde estaba metida-.

Cuando se dio la vuelta le di un abrazo. El abrazo más fuerte que había dado en toda mi vida. Liam tenía un corazón que no sé ni como le cabía en el pecho. A los pocos minutos entró Zayn. Los dos nos quedamos observándola, era preciosa.

-Que pequeña –Dijo Zayn muy emocionado-.
+Taylor Malik –Susurré poniendo mi mano contra el cristal-.
-Tan preciosa como su madre –Dijo poniendo su mano en mi cintura mientras me besaba-.
-Ejem, siento interrumpir pero los padrinos están aquí y quieren ver a la lentejita –Dijo Marlen de la mano de Louis-.

A la semana siguiente ya me habían dado el alta, pero Taylor seguía en observación.


-Tengo una sorpresa para ti –Dijo Zayn tapándome los ojos con un pañuelo-.