No podía ser cierto, era prácticamente que en tan pocas
horas pasara algo así.
+ ¿Seguro que este cacharro está bien? –Dije a la
dependienta-.
-Sí, nunca se equivoca. Enhorabuena, el señor Malik y usted serán
padres dentro de nueve meses.
“Padres” esa palabra retumbaba en mi cabeza y se manifestaba
en forma de lágrimas que no sabía si eran de miedo o de emoción.
De camino a casa iba pensando en cómo cambiaría mi vida, en
cómo se lo tomaría mi familia, pero sobre todo en cómo se lo tomaría Zayn.
-Naza, tranquila, es una noticia muy fuerte, pero dentro de
ti hay un lentejito –Dijo Marlen sujetando mi cara con su mano-.
+No ha nacido y ya le pones motes.. –Dije secándome las lágrimas-
Joder, tía, yo quería formar una familia pero no tan pronto.
-Mira, ahí están Louis y Zayn.
En ese momento se quedó inmóvil, ¿Qué hacía? ¿Esperaba o se
lo decía? No había tiempo para decidir, sus labios chocaron con los míos.
-Hola mi amor.
+Hola –Dije sin mirarle a los ojos-.
-¿De dónde venís? –Dijo Louis sin dejar de darse besos con
Marlen-.
+De dar una vuelta, bueno, nos vemos en casa.
Dicho esto agarré de la mano a Marlen y nos fuimos a casa.
-¿Cuándo se lo piensas decir?
+No sé, es muy difícil, ¿y si no se lo toma bien?
-Es tu novio, tu ídolo y el futuro padre de lentejito, más
le vale tomárselo bien.
Cada vez la quería más, me hacía reír hasta en los peores
momentos. Es un gran apoyo, es como la hermana que nunca tuve.
Después de unas horas dándole vueltas al mismo tema,
sentimos como la puerta se abría.
-Suerte –Dijo Marlen dándome una palmada en el culo-.
Bajé las escaleras y le hice a Zayn un gesto para que se
acercara a mí.
+Cariño, tenemos que hablar.
-¿Estás bien?
+Sí, bueno, no.
-Ven, toma un vaso de agua, no tienes buena cara.
“No tienes buena cara” la segunda vez que me lo dicen en el
mismo día. “Venga, ha llegado el momento” me dije a mí misma.
+ ¿Recuerdas que la última vez que lo hicimos fue sin
preservativo?
-Al grano, por favor –Dijo nervioso-.
+Estoy embarazada.
Esas palabras ya habían salido oficialmente de mi boca. Zayn
estaba totalmente descolocado, tanto que se le calló el vaso al suelo. Iba a
recoger los cristales pero antes de que pudiera agacharme, él me lo impidió dándome
un abrazo.
-Vamos a ser padres –Susurró repitiendo esa frase una y otra
vez con brillo en sus preciosos ojos color miel- Se lo tenemos que contar a los
demás, ¿no?
+ ¿Lo quieres tener?
-Claro que sí, vas a ser la mamá más perfecta del mundo.
+Imposible, la mejor es la que crió a un tal Zayn Malik.
-No me suena –Dijo dándome un beso mientras le salía una pícara
sonrisa-.
Los demás estaban en el salón comiendo unas pizzas que habían
comprado de camino a casa. Zayn puso su mano en mi hombro y me abrazó
fuertemente contra él.
-Chicos, os tenemos que contar una cosa –Dijo con una gran
sonrisa-.
-Venga, Zayn, no te hagas de rogar –Dijo Liam abriendo un
bote de coca-cola-.
+Mejor llámale “Papá Malik” –Dije poniendo su mano en mi
barriga-.
El salón se quedó en silencio durante unos minutos. Tenían
que asimilarlo. Louis fue el que primero reaccionó y se levantó de un salto
para abrazarnos.
-Enhorabuena, Naza –Dijo Harry dándome un beso en la
frente-.
-¿Sacamos champán o brindamos con cerveza y coca-cola? –Dijo
Niall-.
-Eh, esperad, este momento tenemos que recordarlo para
siempre –Dijo Marlen con una cámara de fotos en la mano- Decid “lentejito”.
Cuando Marlen dijo “lentejito” todos se quedaron un poco
confusos, pero sabían que ella no estaba bien del tarro. Entre risas y más
risas llegó la hora de irse a dormir, pero Louis y Zayn nos pidieron a Marlen y
a mi que esperásemos porque nos tenían que decir algo.
+ ¿Y eso? –Dije cuando vi cuatro maletas al lado de la
puerta-.
-Nos vamos a Alemania – Dijo Zayn agarrándome de la cintura-.
+ ¿¡Qué!? –Dije saltando encima de él y dándole besos en la
mejilla-.