Día 18 de Julio, en dos horas parto hacia Inglaterra. He
querido despedirme de Alex, pero… por lo que he visto estos días a él no le
importa que me vaya. ‘Que tonta he sido’ pensé al recordar los
planes que habíamos hecho juntos.
Las 22:00 mi avión iba a despegar en media hora, así que
decidí sentarme en un banco para esperar. Las 22:20, en diez minutos me voy, me
voy de España, y no tengo intención de volver en unos años, quien sabe, igual nunca
volveré a pisar estas tierras. Cuando iba hacía la puerta de embarque sentí que
alguien me llamaba con voz fatigada.
-¡Nazareth, espera!
+ ¿¡Alex!? ¿Se puede saber por qué desapareciste sin decirme
nada? –Dije cruzándome de brazos, necesitaba una explicación-.
-He estado pensando en… nosotros.
+ ¿Qué quieres decir?
-Quiero decir que tu vida sería mejor si desapareciera de
ella.
+ ¿Cómo? Esa decisión la tendré que tomar yo, ¿no crees?
Me agarra la mano y me dice:
-Piensa sólo por un momento como sería nuestra vida. Estarías
rodeada de peleas, drogas, alcohol…
+Eso me da igual. Me da igual todo, yo… sólo quiero estar
contigo. Fuera de España las cosas cambiarían, pero ya es demasiado tarde, mi
avión sale en cinco minutos.
-Lo siento, espero que encuentres a alguien que te sepa
tratar como no lo hice yo.
+ ¡Me prometiste que no me ibas a dejar sola! ¡Me dijiste
que no querías perderme! –Dije a gritos con lágrimas en los ojos. Estaba a
punto de llorar, pero no lo hice. En este caso, mi orgullo venció al corazón-.
-Algún día nuestros caminos se cruzarán, de eso estoy
seguro, recuerda que tengo un GPS –Dijo esbozando esa sonrisa perfecta- lo
siento, adiós, sé feliz.
+La que lo siente soy yo, lo siento por no desear que seas
feliz, pero me niego a que lo seas sino es conmigo –Dije mientras embarcaba-.
Y este fue el final de nuestra relación basada en amor y
odio. ¿Será el principio de otra nueva vida? ¿Nuestro caminos se cruzarán otra
vez como el dijo? Todas estas preguntas sin respuesta son muy absurdas, ahora
mismo tengo que centrarme en los estudios. No me puedo olvidar de el por qué
voy a Inglaterra, pero gracias a este chico mis ilusiones de ir a estudiar
allí, han cambiado, me atrevería a decir que son prácticamente inexistentes.
Día 30 de Julio, ya llevo fuera de España unos días y a
decir verdad no extraño nada, bueno, quien dice nada dice todo, mi todo, Alex.
He estado alojada en casa de Marlen hasta que me saque algo de dinero y
comprarme un piso para mi sola. Se está bien en su casa pero yo necesito tranquilidad,
y con los cinco chicos armando jaleo pues como que muy en paz no estoy.
Hoy hemos decidido ir a comer todos juntos, muy pocas veces
estamos los siete, dado que, los chicos tienen ensayos, yo estudio y Marlen
trabaja en un hotel.
De camino al restaurante nos encontramos con un grupo de
‘Directioners’ que se volvieron locas al vernos con los chicos. Una chica
estuvo hablando con Louis, cosa que a Marlen volvió loca, no lleva muy bien que
todas las chicas pierdan el culo por su novio.
**Narra Marlen**
Íbamos dirección al restaurante y de pronto vi a una chica
que se acercaba a Louis y le pidió una foto. No puedo más, no aguanto a las
fans que sólo les quieren porque son “los chicos perfectos”, a ver si os
enteráis que algunos tienen novia, y la de Louis soy yo. Siempre acabábamos
discutiendo por culpa de ellas, pero desde aquel día en Madrid, no hemos vuelto a discutir.
-Un día, en una casa de Madrid-.
-He visto por Internet unas fotos tuyas con una chica,
estabais muy juntos –Dije muerta de celos-.
+Sabes que tengo que sacarme fotos con las fans, gracias a
ellas estamos donde estamos, cielo –Dijo Louis excusándose-.
-Pero, ¿La has visto bien? ¡Esta chica iba pidiendo guerra!
+No te pongas así… no, para, deja de tirar mis cosas por la
ventana.
-¿Quieres este playero? Pues dime que tienes con esa chica o
lo tiraré por la ventana.
+ ¡Es una fan! ¡No la conozco de nada!
-Sí, claro. Pues corre, ve a buscar tu playero.
+ ¿Qué has hecho? Le has dado a Alex…
**Narra Nazareth**
Al salir del restaurante, no hemos separado en grupos:
Harry, Zayn y Liam se fueron al estudio. Marlen y Louis se habían ido a casa.
Niall decidió enseñarme un poco la ciudad, ya que no tengo mucho tiempo para
hacer turismo. Desde que llegué a Inglaterra es con el que más tiempo paso, me
ayuda a estudiar y esas cosas. También porque compartimos la misma afición: nos
encanta comer.
Me llevó por una calle repleta con tiendas de ropa, se giró
hacia mí y me dijo con una sonrisa:
-¿Quieres que te lleve de Shopping?
+ ¿Estás loco? ¿Vas a pagarme todo lo que compre? Te
advierto que soy una compradora compulsiva –Dije entre risas, aunque menudas
cosas le pregunto, que más le dará a él gastarse una pelillas-.
-El último que llegue a esa tienda de allí le tiene que
pagar una cena a el otro –Dijo mientras echaba a correr- ja, he llegado el
primero, ya sabes lo que me debes.
+Sí, si, sigue soñando monada, hemos llegado a la vez.
-Pues… hacemos una cosa…

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