+ ¿Qué porque lloro? Pues mírala que feliz es con esos chicos –Dije señalándola-.
-¿Y qué más da? Tú eras su mejor amiga, ¿no?
+Si, pero ella no se acuerda, y ya tiene su vida hecha, no
quiero entrometerme –Dije desilusionada-.
Alex me cogió por el brazo y me llevó hasta ella, mi
resistencia no fue suficiente.
+Hola –Dije avergonzada, todos se habían quedado mirándome
extrañados-.
-Hola –Dijo Marlen con una sonrisa- Ellos son Niall, Harry,
Zayn, Liam y mi novio, Louis.
‘Como sino lo supiera ya’ pensé. Nos dimos todos dos besos,
pero ella y yo nos dimos un fuerte abrazo.
-¿No me presentas a tu novio? –Dijo ella mirando a Alex-.
+No es mi novio, es… un amigo –Dije sonrojada-.
Alex y yo nos sentamos junto a ellos y empezamos a conversar.
De repente Niall se levanta y dice:
-Chicos, ¿qué tal si nos vamos al McDonald y dejamos a las
chicas que hablen de sus cosas? A las 23:00 os pasamos a recoger –Dice guiñando
el ojo-.
Estuve recordándole como era su vida antes, pero ninguna pudo
contener las lágrimas. Sin darnos cuenta los chicos ya habían llegado. Cuando
entraron por la puerta yo me quedé mirando a Alex y me salió una tímida
sonrisa, Marlen me miró y me preguntó:
-¿Te gusta, verdad?
+No… bueno… no sé –Dije mientras le contaba nuestra rara
historia-.
-Así que te gusta el chico malo eh –Dijo levantando la
ceja-.
+Podría decirse que si.
De pronto nos quedamos calladas, los chicos ya habían
llegado a la mesa.
-¿Te llevo a casa? –Me preguntó Alex-.
+No, sé ir sola.
-Bueno, pues yo me voy con mis colegas, ya te seguiré con mi
GPS –Dijo riéndose-.
+Imbécil… -Dije dirigiéndome a Alex- Bueno Marlen, ¿quedamos
mañana, no?
-¡Claro que sí! Mañana te llamo y lo hablamos todo.
-Uy, que miedo me dais vosotras dos –Dijo Harry riéndose-.
+Bueno, adiós chicos.
-Adiós –Dijeron todos al unísono-.
De camino a casa, decidí ir por un atajo, ya que era
demasiado tarde. Sentí voces que me resultaron familiares, pero no les hice
caso y seguí. Veía sombras detrás de mí, aceleré el paso porque tenía miedo. De
repente alguien me cogió del brazo y me dijo:
-¿Dónde vas?
Empecé a gritar pero nadie me oía, sólo sus cuatro amigos.
-Ey Alex, tío, mira que tenemos aquí
+ ¿Alex? –Dije extrañada. Me dí la vuelta y ahí estaba el-.
-¿Nazareth?
+ ¡Eres un gilipollas! –Y salí corriendo, pero él vino
detrás-.
Me alcanzó y se puso delante de mí.
-¿Qué haces a estas horas sola por aquí?
+ ¿Sino me conocieras, me robarías?
-Mi vida es así
+ ¿Así como? ¿Una mierda?
-No soy la clase de chico pijo que estás acostumbrada a ver.
No sabía que decir, todo eso era muy absurdo, así que decidí
irme sin decir nada.
-No, espera, no queríamos hacerte daño solo que… –Dijo
agarrándome del brazo-.
+Solo que vais ciegos de porros –Dije interrumpiéndole-.
En ese momento fue él el que se marchó sin decir nada. Cada
paso que daba me dolía más. ¿Me estaré enamorando?
No hay comentarios:
Publicar un comentario