jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 14 : Te necesito.



-¿Lo estás pasando bien?
+ ¿Qué haces aquí?
-Aun tienes la cara dura de preguntármelo, en las redes sociales está por todas partes ‘Niall sale de cena romántica con su novia’.
+Alex, suéltame la mano, me haces daño –Cuando me frenó la mano con la que iba a limpiar a Niall, me apretó demasiado la mano, me estaba haciendo mucho daño-.
-¿No la has oído? Suéltala –Dijo Niall limpiándose el mismo con la servilleta-.
-Cállate. ¿¡No había bastantes chicas en el mundo que tienes que ir a por la mía!?
-¿La tuya? Si fuera tuya no la hubieses dejado venir sola, ni la tratarías así.

Estaban alzando demasiado la voz, el restaurante entero nos estaba mirando, ‘tienen cena con espectáculo’ pensé con una sonrisa en mi rostro, pero inmediatamente se me quitó cuando vi a Alex empujar a Niall.

+Parad, por favor –Dije en voz baja, por lo que nadie me oyó- ¡Qué paréis!

Seguían insultándose y empujándose como unos niños pequeños, me estaban avergonzando, así que decidí coger mi bolso e irme sola a casa.

-Naza, espera –Dijo Alex que corría detrás de mí, dejando a Niall en el restaurante-.
+ ¿Vas a tratar así a todos mis amigos?
-Pero, ¿no ves que ese lo que quiere es salir contigo?

No le respondí, me di la vuelta y seguí caminando. El se quedó atrás, apenas le veía, había demasiada gente. Me senté en el bordillo de la acera, quería estar sola y pensar en todo lo que pasó, ‘es todo tan irreal’ dije para mí misma. De repente empezó a soplar el viento. Mi chaqueta se me había olvidado en el restaurante, genial. Noté que alguien me ponía algo por encima.

-Me he traído el GPS –Dijo mientras me pasaba su chaqueta por mis hombros-.
+Alex, ¿me has seguido?
-No… bueno… eso no importa, nada importa ya. La he cagado mucho contigo.
+Vaya, te habrá costado mucho descubrirlo –Dije sarcástica-.
-Lo siento, no puedo controlar mis celos, y me cuesta mucho confiar en la gente.
+ ¿Por qué has venido?
-He venido a Inglaterra porque… me he dado cuenta de que… te necesito.

Me quedé totalmente inmóvil, ¿Me ha dicho que me necesita? No sé si temblaba de frío o de nervios, ¿Por qué estaba nerviosa? Quizás me gusta más de lo que pensaba, o tal vez me daba miedo pensar en el futuro. Se hizo un silencio incómodo, pero decidí romper el hielo:

+ ¿Cuándo te has dado cuenta de que me necesitabas?
-Me he dado cuenta desde el primer día que te vi, cuando mis colegas te persiguieron en bici, pero tal vez  no he querido reconocerlo hasta que noté que te perdía para siempre –Acabado esto se acercó un poco más hacia mi, y  puso su mano en mi rodilla- ¿me perdonas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario