Antes de que pudiera articular palabra ya me había colgado.
¿Por qué me ha dicho esto? No he hecho nada malo. Me limpio rápidamente las
lágrimas cuando siento que llaman a la puerta.
-¿Se puede?
+Sí Niall, pasa.
-¿Con quién discutías? No es que haya estado escuchando a la
puerta sólo que pasaba por aquí y te sentí…
+Con… -Mi mirada fue a parar al móvil donde tenía nuestra
foto de fondo-.
-¿Ha visto las fotos?
+Sí.
-Aun no te has olvidado de él, ¿verdad?
+Pues no, y no tengo intención de hacerlo. Pero ahora ya no
hay marcha atrás, yo estoy aquí, siendo tu supuesta novia, y él está allí,
siendo al que la gente olvida rápido.
-Deberías dormir, mañana tienes que estar con energía para
nuestra cena, te vendrá bien desconectar un poco. Yo lo preparo todo, buenas
noches, Naza –Me dio un beso en la frente y se fue-.
Suena el despertador. Mierda, son las 17:00, debí
confundirme al poner la alarma. Seguro que no habrá nadie en casa, así que me
até un moño y bajé a “comer” en pijama.
-¿Aun estás así? En dos horas nos vamos –Dijo Niall-.
+Es que me acabo de despertar…
-Ya, lo sé. Los demás se han ido de compras y yo he decidido
esperarte.
+Bueno, es que has reservado para las siete.
-¿Quién ha dicho que haya reservado a esa hora?
+Lo has dicho antes.
-Yo he dicho que nos vamos en dos horas, no que fuéramos a
cenar –Dijo levantándose del sofá- habrá que ir a comprarte algo elegante.
+ ¿Estás diciendo que mi ropa es cutre? –Dije cruzándome de
brazos-.
Me mira con cara de risa y me hace un gesto refiriéndose a
que vaya a cambiarme cuanto antes. Dos horas después aun no estaba lista, no
sabía donde me iba a llevar, ni que ropa me iba a comprar, así que decidí ir en
bailarinas. Entramos en Massimo Dutti. Estuvimos mirando por toda la tienda
hasta que la dependienta me llamó.
-Perdona, aquel chico de allí me ha dicho que te vayas a
poner esto al probador –Dijo señalando a Niall-.
La ropa era preciosa. Menos mal que he acertado poniéndome
calzado cómodo porque lo que se avecinaba nadie se lo iba a imaginar.
La ropa era preciosa. Salí del probador con la ropa puesta y
fuimos a pagar. En cuanto salimos me miró y me dijo:
-¿Preparada para la mejor cita de tu vida?
+ ¿Cita?
-Sí, podría llamarse cita, ¿no?
Esa palabra quedó rondándome la cabeza de camino al
restaurante. ¿De verdad esto era una “cita” con él? No, sólo somos unos amigos
que van a cenar juntos.
-Aquí es –Dijo Niall sujetándome por la puerta-.
+ Nunca había oído hablar de este restaurante.
-‘The Wolseley’ es un restaurante muy visitado por los
adictos al buen comer.
+Claro, y ahora me estás llamado gorda.
-No, tú estás perfecta como estás –Dijo con una sonrisa de
oreja a oreja-.
Notaba que los mofletes me ardían, ‘madre de dios, debo de
estar rojísima’ pensé mientras pedíamos el menú.
De primero pedimos sopa de pescado. De segundo pez espada y
de postre tarta de chocolate acompañada de un capuchino.
-Me lo estoy pasando genial.
Yo no podía para de reírme dado que al beber del capuchino
se le había quedado un bigotillo de espuma.
-¿De qué te ríes tanto?
Me acerqué a él para limpiarle con la servilleta pero
alguien me frenó.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario